Brillante documental dirigido en 2012 por el cineasta Eugene Jarecki, que tras su críptico título (La casa en la que vivo) analiza hechos que pueden resumirse en una conclusión tan breve como demoledora: la “guerra contra las drogas” de los sucesivos gobiernos estadounidenses no es más que una excusa para meter en la cárcel a los pobres, a los que estorban, algo necesario en un sistema penitenciario que está siendo privatizado para solaz de las empresas adjudicatarias de su gestión, encargadas de una población reclusa cada vez más numerosa por culpa de (o gracias a) políticas neoliberales que excluyen a amplias capas de la ciudadanía, abocándolas a la marginalidad y finalmente a la delincuencia. Premiado en Sundance y producido entre otros por Brad Pitt y Danny Glover, muy vinculado desde su juventud a la causa antirracista y antisegregacionista como miembro de la Unión de Estudiantes Negros, cuenta con la participación estelar de David Simon, creador de The Wire, cuyas sentencias son verdades como puños.